Un anciano con un puro en la boca sentado en el parque qué.
Un diente de gato en medio de un campo reseco qué.
El trozo de queso, único elemento de mi despensa qué.
Una sola lágrima en mi mejilla qué.
Mi corazon antes de Eduardo qué.
El rasguño de una cuerda suelta en la guitarra qué.
No tener con quien pelear por las noches, despues de la universidad qué.
La hija de don Diego qué.
Mi ex novio y su constante soltería qué.
La canción de Sabina qué.
Pero cuando al cantarle, la niña me abrazó y me habló en su idioma:
Supe que un nuevo recuredo me abrigará en la vejez.
suena bien, como rimado.
ResponderEliminarEl abrigo de la vejez son los recuerdos, aunque eso es como hablar del eco del silencio. El poema me ha tocado en alguna fibra sensible.
ResponderEliminar