lunes, 11 de abril de 2011

Era como un sueño. El hombre vestía completa mente de amarillo, estaba parado frente a ese portón lleno de rosas y bugambilias. Alzaba su mano hacia mi, y saludaba como diciendo: "Mirame, yo soy Walter". Sonreía y no parecía angustiado de que  yo lo observara con desconfianza y desconcierto. ¿Quién era ese hombre? No lo podré saber, me parecía sacado de alguna fantasiosa pretensión, o talves saludaba a alguien más en el autobús. Inclinó la cabeza hacia un lado, como buscando mi mirada, como un niño que busca el perdón en la ternura de su madre, y sacudió mas fuerte su mano sonriendo ampliamente. Lo observé para reconocerlo, sin sospechar el autobús reanudo su marcha, y el hombre de amarillo quedó colgado en el vidrio trasero de mis recuerdos.

2 comentarios:

  1. =O me encantó, definitivamente =)

    Saludos Gaby

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  2. Viktor amigo, como estás? que sorpresa que me encontraras =D Necesito tu correo, hace tiempo que perdí el mio y con él todos mis contactos.

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