Mundo sublimado de Gaby
La sublimación es un mecanismo de defensa, por medio del cual se neutralizan las pulsiones con actividades aceptadas socialmente: arte, religión, ciencia, política, tecnología...
martes, 31 de mayo de 2011
Sus ojos reflejaban soledad.
Un anciano con un puro en la boca sentado en el parque qué.
Un diente de gato en medio de un campo reseco qué.
El trozo de queso, único elemento de mi despensa qué.
Una sola lágrima en mi mejilla qué.
Mi corazon antes de Eduardo qué.
El rasguño de una cuerda suelta en la guitarra qué.
No tener con quien pelear por las noches, despues de la universidad qué.
La hija de don Diego qué.
Mi ex novio y su constante soltería qué.
La canción de Sabina qué.
Pero cuando al cantarle, la niña me abrazó y me habló en su idioma:
Supe que un nuevo recuredo me abrigará en la vejez.
Un anciano con un puro en la boca sentado en el parque qué.
Un diente de gato en medio de un campo reseco qué.
El trozo de queso, único elemento de mi despensa qué.
Una sola lágrima en mi mejilla qué.
Mi corazon antes de Eduardo qué.
El rasguño de una cuerda suelta en la guitarra qué.
No tener con quien pelear por las noches, despues de la universidad qué.
La hija de don Diego qué.
Mi ex novio y su constante soltería qué.
La canción de Sabina qué.
Pero cuando al cantarle, la niña me abrazó y me habló en su idioma:
Supe que un nuevo recuredo me abrigará en la vejez.
lunes, 11 de abril de 2011
Era como un sueño. El hombre vestía completa mente de amarillo, estaba parado frente a ese portón lleno de rosas y bugambilias. Alzaba su mano hacia mi, y saludaba como diciendo: "Mirame, yo soy Walter". Sonreía y no parecía angustiado de que yo lo observara con desconfianza y desconcierto. ¿Quién era ese hombre? No lo podré saber, me parecía sacado de alguna fantasiosa pretensión, o talves saludaba a alguien más en el autobús. Inclinó la cabeza hacia un lado, como buscando mi mirada, como un niño que busca el perdón en la ternura de su madre, y sacudió mas fuerte su mano sonriendo ampliamente. Lo observé para reconocerlo, sin sospechar el autobús reanudo su marcha, y el hombre de amarillo quedó colgado en el vidrio trasero de mis recuerdos.
domingo, 10 de abril de 2011
Una vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Etc, etc.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Otra vez existió un hombre, protegido por el gobierno de los Estados Unidos. Tiene un pasado que desconoce, pero ahora trabaja para hacer el bien y para resolver crímenes, en misiones secretas de la CIA.
Etc, etc.
martes, 5 de abril de 2011
Teóricos, teóricos, teóricos.... ¿Para qué leer tanto? ¿Cuál será esa esencia que necesitan las personas, más allá de todo ese palabrerío para camiar honestamente su visión del mundo? No solo está la barrera lingüística, sino que también está la barrera cultural, la barrera académica que hace entre el paciente y yo, una distancia que no me es posible recorrer.
martes, 28 de diciembre de 2010
domingo, 31 de octubre de 2010
A veces es mejor desear buena suerte, y decir adiós sin saber si nos volveremos a encontrar. Es una magia que no todos entienden.
Buena suerte y hasta luego. Andrés Calamaro. Que por cierto, hoy se presenta en la mágica Ermita de la Santa Cruz en Antigua Guatemala. Si el mundo fuese fácil o de méritos, yo estaría allí. Afortunadamente no lo es.
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